Escaner I (Selección de hardware)
Junio 6, 2008
En color, al confrontar digitalizaciones de fotografías de formato medio actuales (negativas y positivas), Epson sale perdiendo frente a Imacon a todos los niveles. Éste logra mucha mayor nitidez, color más ajustado al original, superior saturación y Dmax, etc. Incluso si se amplia poco, en el papel se nota la distancia en las calidades. Visualizando más allá del 100 % en pantalla, sin embargo, en las imágenes del Imacon aparecen unos extraños “artefactos” impropios en un aparato de su clase. Afortunadamente no se ven en el papel.
Con las antiguas placas autocromas también queda mal parado. Bastante más ruido y tonos menos realistas. Al partir aquí de un material tremendamente granuloso, la resolución no es muy diferente en ambos casos.
Es decir: es un escáner inferior. Ninguna sorpresa, por otro lado.
Pero cuando se escanean placas viejas en B/N con el V750 se obtienen unos resultados que, si bien inferiores –contraste, nitidez-, desmerecen muy poco al cotejarlos con los de su competidor. Y una vez impresos a tamaños medios resulta casi imposible diferenciarlos.
Aquellas primitivas emulsiones de grano grueso no necesitan del más perfecto de los equipos de digitalización (menos aún si las copias van a ser DIN A4 como en nuestro caso).
Y esto nos empuja a aceptar el compromiso y optar por la máquina en principio “peor”, pero cuyos resultados –para nuestras intenciones- son prácticamente indistinguibles de los de la más “profesional”. Aparte del ahorro económico que va a suponer, tanto la rapidez en la operación como la comodidad de hacerlo “en casa” y, sobre todo, la tranquilidad de no tener que trasladar los frágiles cristales a un laboratorio, inclinan la balanza de una forma incuestionable.


