La vieja pregunta: ¿analógico o digital?
Junio 4, 2008
La exposición mostrará más de veinte copias que provienen, en su mayoría, de placas de cristal positivas. Estas imágenes se proyectaron en su momento, hace casi cien años –al fin y al cabo son diapositivas, algunas de gran tamaño- pero nunca fueron ampliadas. Así que nos hemos permitido interpretar un tanto la voluntad de los autores, que posiblemente no imaginaron sus trabajos sobre papel. En este sentido son fotografías inéditas.

Escogiendo placas en la mesa de luz
Los originales, en B/N, han sufrido poco el paso del tiempo. La imagen se mantiene casi intacta. En general, no hay desfallecimientos, ni pérdida de emulsión, ni hongos. Mantienen un buen contraste. El hallarse embutidas entre cristales, el propio del soporte y otro de protección, garantiza una excelente conservación. También el hecho de que permanezcan convenientemente almacenadas en una atmósfera oscura y estable, más bien fría y de una humedad contenida.
Sin embargo, las innumerables motas de polvo, rayas, pelusas y demás pequeñas porquerías, muchas de ellas imposibles de limpiar al estar en el interior del sandwich de cristal, absolutamente desaconsejable de abrir y separar, recomendaban su tratamiento y restauración digital y no la ampliación fotoquímica. Aparte de la dificultad, o ya imposibilidad, de copiar material positivo de forma tradicional.

Silla Tonet de principios de siglo pasado en la zona de cristales de la fototeca
Un pequeño saneamiento con líquido limpiador de películas Tetenal se llevó todo el depósito ocre de los años, el hollín de las lámparas y, esperemos, el asbesto de los filtros anticalóricos de los proyectores.
Descartados el escaneado de tambor, al tratarse de unos originales rígidos, y los escáneres dedicados (los tamaños y formatos de imagen son arcaicos e inusuales), quedaba, como principal opción para abordar la digitalización, sólo la de los escáneres de CCD planos. Podríamos haber probado a fotografiar con un respaldo de gran definición, pero no fue posible esta experimentación. Así que comparamos un equipo Imacon/Hasselblad (en su modalidad de escaneado plana, no de “tambor virtual”) con un Epson Perfection V750 Pro que, por cortesía de IE Universidad, disponemos en la propia Real.
La diferencia de precio de 10 o 20 veces (más caro el Imacon), lógicamente no se ve reflejada en los resultados en la misma proporción, pero sí se observa una notable superioridad en algunos aspectos. Pero, para este material antiguo, poco significativa. Más datos en el siguiente post.